Tanorganic Duo Guante Aplicador y Exfoliante
SKU: P024-400024
El secreto para un bronceado de revista
¿Alguna vez has terminado con las manos naranjas o parches extraños tras usar tu autobronceador? La verdad que es una situación bastante frustrante cuando solo buscas un tono dorado natural.
Tanorganic Duo nace precisamente para desterrar esos errores y es que, para lucir una piel radiante, la herramienta es tan importante como el producto. Este kit combina la preparación y la aplicación en un solo gesto, asegurando que el color se asiente de forma impecable.
Preparación y acabado profesional en casa
Este set no es el típico accesorio que se rompe tras dos usos. El guante exfoliante (Tan Erase) incluido es una maravilla para eliminar células muertas y restos de bronceados anteriores, dejando la piel pulida y lista.
Por otro lado, el guante aplicador de lujo destaca por su suavidad extrema; su textura aterciopelada permite que el producto se deslice sin esfuerzo, evitando esas líneas tan poco estéticas. Además, gracias a su barrera interna, tus manos permanecerán totalmente limpias durante todo el proceso.
Composición y respeto por tu piel
En Tanorganic se toman muy en serio la sostenibilidad y la calidad de los materiales. El guante aplicador está fabricado con un terciopelo de lujo altamente resistente y suave, mientras que el guante de exfoliación utiliza fibras naturales diseñadas para una exfoliación eficaz pero respetuosa.
La verdad que se nota la diferencia al tacto; son materiales duraderos, lavables y pensados para acompañarte en muchas sesiones de belleza... ¡Es una inversión en tu confianza!
Modo de empleo
-
Primero, usa el guante exfoliante sobre la piel húmeda o seca para alisar la superficie; haz especial hincapié en codos y rodillas.
-
Introduce la mano en el guante aplicador de terciopelo.
-
Deposita una pequeña cantidad de tu autobronceador favorito directamente sobre el guante.
-
Aplica sobre el cuerpo con movimientos circulares y suaves para un bronceado uniforme.
-
Al terminar, lava los guantes con agua tibia y jabón neutro, déjalos secar al aire y quedarán como nuevos para la próxima vez.